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Notas Boletín UN Investiga

Armonización entre personal administrativo y profesores, clave para la investigación

Luego de recorrer siete de las ocho sedes que integran la Universidad Nacional de Colombia (U. N.) se encontró que uno de los principales problemas que existen para la actividad investigativa se encuentra en el distanciamiento entre las áreas administrativas y académicas.

«Este no es un problema de profesores o de administrativos, sino un problema conjunto; de tal manera que una de nuestras primeras acciones estuvo encaminada a dejar argumentos como el que los procesos de investigación no avanzan debido a la contraparte», explica la profesora Karen Lange Morales, directora de la Mesa de Pensamiento en Gestión de Recursos en Proyectos en Investigación.

Luego de realizar una serie de talleres de carácter pedagógico en las sedes Medellín, Palmira, Bogotá, Orinoquia, Manizales, Amazonia y Caribe, el grupo liderado por la docente encontró que, pese a las diferencias que existen, es posible trabajar de manera conjunta; motivo por el cual se espera realizar una tarea de socialización durante los días 5, 6 y 7 de diciembre.

«Queremos que profesores y personal administrativo puedan apropiar este tipo de conocimiento en sus puestos de trabajo y esferas de poder, además de involucrar a actores cuyo aporte y posición dentro de la U. N. consideramos estratégico para lograr estos cambios», destaca la docente, quien hace énfasis en la necesidad de trabajar y escuchar a todas las personas involucradas en el proceso.

«Además del trabajo con la Gerencia Nacional Financiera y Administrativa, así como con las vicerrectorías y demás directivas de la institución, debemos escuchar las inquietudes que nos plantean las personas que hacen parte de las diversas unidades administrativas y los profesores, con el fin de introducir la semilla del cambio», explica la académica.

Otro de los aspectos a considerar para optimizar este tipo de procesos será el de mejorar aspectos relacionados con una tendencia a restarles importancia a asuntos tales como la planificación por un grupo significativo de profesores, quienes en muchas ocasiones prefieren hacer caso omiso de la normatividad existente en materia de investigación.

Puesto que al hablar de una institución como la U. N. se hace referencia a un tipo de sistema de carácter superestable —y por tal razón superresistente a realizar cambios—, al considerar a los individuos que conforman este tipo de sistema se busca generar pequeños cambios que al sumarse logren hacer la diferencia.

No se trata, prosigue la profesora Lange, de cambiar por cambiar, puesto que intervenir este tipo de sistemas de una manera radical terminará provocando una serie de conflictos similares a los que hoy se registran en el sistema de salud, que en casos extremos incluso podría llegar a poner en peligro toda la estructura.

Actualmente la Mesa de Pensamiento viene realizando una labor para convocar a las bases con el fin de hacer posible un cambio de carácter cultural, que está muy arraigado en la manera sobre cada uno de estos individuos conciben que deben ser las cosas.

«Mientras que los profesores deben comenzar a entender que el proceso de gestión de un proyecto de investigación no solo hace parte de la parte administrativa, el personal administrativo debe también comprender que la investigación no solo es un problema de los docentes, sino que hace parte de un proceso conjunto. ¡Somos un equipo y debemos ayudarnos entre todos!», puntualiza la docente.

Conocer y respetar al otro son claves en este tipo de procesos, subraya la profesora Lange, además de llamar la atención respecto a la necesidad de que la comunidad de estudiantes también se involucre en este tipo de iniciativas. «Los estudiantes son el futuro, y quizá por esta razón son mucho más receptivos a un cambio del que serán sus primeros multiplicadores», precisa.

En lo que respecta a la necesidad de simplificar algunos de los trámites que deben realizar los investigadores —aspecto en el que de hecho ya hay avances—, la profesora Lange también estima conveniente que si bien el docente debe estar al corriente de los aspectos financieros de la investigación, no tendría por qué conocer cada detalle.

«El problema no es tanto de la normativa como de los requerimientos que se va agregando en cada una de las facultades con que cuenta la Universidad», destaca la académica, insistiendo en que si bien habría que hacer nuevos esfuerzos para tratar de simplificarla, existe la evidente necesidad de que las normas existan y se cumplan.

«Si la Gerencia construye sola y sin contar con la gente, puede que tengan buenas ideas, pero estarán algo alejadas de la realidad de las personas», asevera la académica, para quien es vital que las personas se sientan partícipes de este tipo de procesos.

(JCMG; fotos: Unimedios)

[Boletín UN Investiga 321, 3 de noviembre de 2016]

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