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Notas Boletín UN Investiga

La U. N. contribuye a construir la paz desde los territorios en el Congreso Internacional de Innovación y Emprendimiento Social

Con la participación de 853 personas inscritas y 403 asistentes, la Universidad Nacional de Colombia fue el escenario para la presentación de proyectos, exposición de resultados, conversatorios y diálogo de saberes entre las comunidades y expertos internacionales en materia de innovación social como instrumento para la construcción de paz en Colombia.

Celebrado a instancias de la Universidad Nacional de Colombia (U.N), el Departamento Nacional de Planeación (DNP), Prosperidad Social y la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR), el Congreso Internacional de Innovación Social fue la oportunidad para que diversas comunidades provenientes de varios rincones del país intercambiaran experiencias y conocimientos sobre la diversidad de proyectos realizados hasta la fecha, los cuales contaron con la asesoría de profesores y alumnos de la U. N. en sus distintas sedes.

A lo largo de dos días, la U. N. acogió a representantes de comunidades campesinas e indígenas de numerosas regiones —comunidades arahuaca, camëtsa, emberá-chamí, nasa, tikuna, kokama y yagua, entre otras—, quienes en un auténtico intercambio de experiencias y saberes pudieron conocer los proyectos que se hacen en otros territorios con el fin de contribuir a buscar soluciones a problemas de similares características y complejidad.

Muestra de ello fueron las múltiples experiencias que los asistentes al Congreso Internacional de Innovación Social pudieron apreciar en los 16 standsdispuestos para dar a conocer algunos de los proyectos más significativos de las comunidades, así como en las diversas salas destinadas a aprender sobre el significado y la importancia a través del juego y la activa participación de los centenares de asistentes al evento, entre los que llamó particularmente la atención la Sala de comunidades tejedoras de paz, junto con el círculo de la palabra de saberes ancestrales.

Congregados en el auditorio Virginia Gutiérrez  de la Facultad de Ciencias Humanas y algunos de los espacios con que cuenta la Hemeroteca de la U. N., los participantes tuvieron la posibilidad de exponer algunos de sus puntos de vista sobre la mejor manera de integrar el conocimiento de la academia con la experiencia que tienen las comunidades para resolver sus problemas en torno de la palabra.

«Poder realizar este tipo de experiencias en la U.N, es muy importante, porque es una manera de integrarlos y hacerlos partícipes de la comunidad académica, ya que además ofrece la posibilidad de entablar una relación de carácter mucho más horizontal y justa», afirma Robert Mittelman, quien actualmente se desempeña como profesor asistente de Emprendimiento Social en la Universidad Royal Roads en Victoria, Columbia Británica, Canadá.

«Este tipo de acciones no solo ofrece la posibilidad de fortalecer las acciones de las comunidades indígenas, sino que además brinda la posibilidad de ayudarles a que prosigan el proceso de construir confianza en estos proyectos gracias a la presentación que pueden hacer de sus trabajos ante profesores y alumnos de la universidad más importante del país», puntualiza.

«Desde hace algunos años venimos trabajando junto con la Sede Palmira de la U. N. en el fortalecimiento de nuestro Jardín Botánico, y eso ha sido bien importante para todos nosotros como comunidad y para nuestros niños y jóvenes», destaca Ana María Muchay Chindoy, quien se desempeña como docente de la Institución Etnoeducativa Rural Camëtsa y destaca la importancia que tienen este tipo de actividades para el desarrollo de su comunidad.

«Este tipo de proyectos a partir de la innovación social también contribuyen a los procesos de paz y nos permite conocer a otras instituciones que nos pueden apoyar a continuar desarrollándolos porque a pesar de su tamaño, nuestra institución desarrolla un trabajo importante», destaca la maestra, quien además llama la atención sobre este tipo de encuentros.

«Este Congreso nos ha dado la oportunidad de reunirnos para volver a darles importancia a nuestros propios conocimientos, tales como el uso de nuestras propias medicinas ancestrales, lo que permite que no solo nosotros sino también las demás personas y jóvenes de otras comunidades regresemos más motivados», asegura la docente.

Para Rafael Mindiola Romo, indígena de la comunidad arhuaco, quien actualmente cursa la Maestría en Nutrición de Peces en la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la U. N. el Congreso Internacional de Innovación Social no solo ha sido la oportunidad de dar a conocer el proyecto en acuicultura integrada que actualmente se desarrolla en la Comunidad de Jimain —Sierra Nevada de Santa Marta—, sino también en otro de similares características que tiene lugar en la comunidad de Nabusímake, considerada la capital del territorio arhuaco.

«Queremos tener la posibilidad de contar con un cultivo que nos ofrezca la posibilidad de mejorar las condiciones de nutrición de nuestra comunidad pro bajo condiciones controladas», explica el candidato a magíster, para quien este tipo de experiencias son la demostración de la transferencia de conocimiento, e inclusive de tecnología, que viene realizando la U. N. en diferentes regiones del país.

«Lo mejor de todos estos procesos que llevamos a cabo junto con la U. N. es que no solo tenemos la facilidad de conocer de antemano las diferentes tendencias que hay en el sector pecuario, sino que además podemos llevarlas a la comunidad de tal manera que no lleguen a afectar la visión que tenemos al interior de nuestra cultura», comenta el estudiante.

«El papel de la universidad puede ser muy grande, y por lo poco que he visto sé que en la U. N. hay mucho compromiso», observa a su turno la reconocida experta en el campo del trabajo humanitario por su papel como asesora en la solución de situaciones de crisis, Martha Thompson, para quien una de las principales funciones que tiene la academia en un país como Colombia es la de acompañar y respaldar a las comunidades interesadas en desarrollar este tipo de procesos.

«Cuando los problemas son concretos debe buscárseles soluciones concretas», acota Antonio Lafuente García, quien hace parte del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España, para luego llamar la atención sobre la importancia de realizar este tipo de eventos y actividades con las comunidades debido a la actual coyuntura que atraviesa el país camino al posconflicto.

«El proceso de paz que se adelanta en este momento convierte a Colombia en el país que será referencia global en materia de innovación social, puesto que se trata de un proceso gigantesco y fascinante. Creo que no hay un país en el mundo que haya tenido la valentía y fortaleza de asumir esta situación como un reto colectivo en el que deberán construir la paz entre todos», precisa el académico.

(JCMG; fotos: ABM/Vicerrectoría de Investigación)

[Boletín UN Investiga 322, 10 de noviembre de 2016]

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